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Obras
William Hogarth
El progreso del libertino. Lámina 8, 1735Préstamo de la Colección del British Council.
Obra gráfica sobre papel35.5 X 40.7 cmCopyright The ArtistLa serie concluye en “Bedlam”, un hospital psiquiátrico de Londres conocido en la época de Hogarth por sus condiciones crueles y la negligencia hacia los pacientes. Tom ha caído en la locura. Despojado de estatus y dignidad, es observado por visitantes elegantes que tratan el asilo como un espectáculo. Sarah Young sufre junto a él, lo cual marca el contraste final entre compasión solidaria y decadencia moral. El arco narrativo culmina en un colapso absoluto, toda riqueza, reputación y razón se ha perdido. Así, se presenta una alegoría que advierte sobre el fracaso moral en la sociedad urbana de la Inglaterra del siglo XVIII.
En el verso final se explica que una mente obsesionada por la avaricia y la vanidad puede terminar confundida y en la ruina. Y menciona cómo las malas decisiones del padre pueden provocar que el hijo sufra y llegue a la destrucción total:"¡Locura! El caos de la mente, ¿qué eres? causante de placer y dolor. ¡Tiranía del imperio de la fantasía! Fantasía mecánica que puede construir vastos laberintos y caóticos senderos con reglas quebradas y medidas sin forma, llenos de horror, llenos de placer. Formas de horror que pueden sembrar duda de la piedad del cielo. Formas de placer que con sólo verse, hacen temblar al cuerpo de mente alterada. ¡Vanidad de la edad! contempla aquí la huella del cielo borrada por ti. Así avanza la juventud obstinada, ¿qué consuelo puede dar ese hijo amado? Escucha con terror el ruido de sus cadenas, contempla a la muerte luchando con la desesperación mira cómo por tu culpa se vendió a la perdición y maldícete a ti mismo y maldice tu oro".
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